Por Román Reynoso para Mundo Norte
El Gran Buenos Aires exhibe marcadas asimetrías en sus indicadores de criminalidad. De acuerdo con las últimas estadísticas del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, la tasa general de delitos durante 2025 dejó una brecha significativa entre los 24 partidos analizados, donde el promedio regional se ubicó en 2.378 hechos cada 100.000 habitantes.
El informe ubica a Vicente López en el primer lugar con la cifra más baja: 1.765 delitos cada 100.000 personas. Detrás se posicionaron Merlo, con 1.946, y Hurlingham, con 1.951. El lote con mejores números lo completan San Miguel (2.022) y La Matanza (2.093). En el extremo opuesto se concentraron los índices más elevados: Ezeiza encabezó la tabla negativa con 3.233 hechos cada 100.000 habitantes, secundado por Lanús (3.043), Avellaneda (2.944), General San Martín (2.886) y Morón (2.841).
El universo estadístico del SNIC contempla homicidios, lesiones dolosas, delitos contra la integridad sexual, amenazas, hechos vinculados a estupefacientes y delitos contra la propiedad, tales como robos, hurtos y estafas. En el caso puntual del partido gobernado por Gustavo Menéndez, fuentes oficiales destacan que el posicionamiento responde al despliegue de infraestructura operativa: 9.000 cámaras de seguridad conectadas a un Centro de Monitoreo para cubrir un territorio de 174 kilómetros cuadrados y casi 700.000 vecinos, junto a una flota de 150 móviles del Programa de Protección Ciudadana coordinados con la Policía bonaerense.
Una dinámica dispar frente a la modalidad motochorro
En paralelo al consolidado anual de 2025, un relevamiento específico de la Superintendencia de Análisis Criminal bonaerense midió el comportamiento de los robos cometidos por motochorros entre el 1 de enero y el 30 de agosto de 2026 frente a igual tramo del año previo. A escala provincial, la modalidad trepó un 23,54%, al escalar de 15.322 a 18.929 denuncias.
Pese a esa suba global, el Conurbano mostró realidades contrapuestas. Vicente López exhibió la retracción más marcada con un descenso del 32,76% (de 58 a 39 episodios), seguido por caídas en Hurlingham (-26,47%), Tres de Febrero (-24,12%), Malvinas Argentinas (-21,68%) y San Miguel (-19,72%).
En la vereda contraria, se registraron fuertes incrementos porcentuales. San Fernando encabezó la suba relativa con un 250% al pasar de 10 a 35 casos, mientras que José C. Paz saltó un 161,63%. La tendencia alcista también impactó en Florencio Varela (54,20%), Quilmes (35,54%), Lanús (32,81%), Esteban Echeverría (28,73%) y San Martín (25,15%).
Se trata de dos fotos estadísticas con metodologías y alcances temporales diferentes, pero que exponen la disparidad estructural en materia de seguridad que atraviesa al cordón metropolitano.














