sábado, 11 de julio de 2020

Conoce el legado cultural que Facundo Cabral dejó al mundo

En el cantautor argentino sobresalen la visión de la realidad, el amor a la gente sencilla y el modo afectivo de brindar su arte.


Este jueves 9 de julio se conmemora el noveno aniversario luctuoso del cantautor argentino Rodolfo Enrique Cabral Camiñas, más conocido como Facundo Cabral, quien fue asesinado en 2011 en Ciudad de Guatemala, a los 74 años de edad.

Mientras más se conoce a este cantautor y poeta argentino, más se parece a uno de esos raros personajes de novela que habitan la realidad y que, de tan auténticos, también la llenan de maravilla.

Analfabeto hasta sus 14 años, en 1954 un vagabundo le recitó el "Sermón de la montaña" y el joven Cabral descubrió que "estaba naciendo". Él mismo contó que corrió a su casa y compuso la canción "Vuele bajo", por donde comenzó su aventura como autor.

La aventura de la canción
Unos años después ya se presentaba en pequeños escenarios, rasgaba su guitarra y cantaba música folclórica. Esos primeros pasos no tuvieron gran repercusión, hasta que el éxito lo sorprendió en 1970 con "No soy de aquí ni soy de allá".

A partir de ese momento sobrevinieron giras artísticas, presentaciones ante miles de personas, grabaciones en nueve idiomas... Más que tocar a las puertas de la fama, en la que no creyó demasiado, esa fue su oportunidad de difundir más allá del continente americano un tipo de canción vinculada con la introspección de la realidad y la obligación de transformarla, algo que no vio con buenos ojos la dictadura militar en Argentina, que lo obligó a buscar en México mejores horizontes para su canción de protesta.

Entre el cantor y el juglar
Se estima que visitó 165 países en su condición de "trovador vagabundo", como prefería llamarse. Cuentan que incorporaba a sus canciones pequeños textos de carácter anecdótico a los que no pocas veces confería sentido moral.

En sus composiciones primaba lo coloquial, si bien las anécdotas se referían desde la memoria, la sabiduría popular o la reflexión filosófica. Esa manera cómplice y afectiva de compartir el arte lo hacía verse como un juglar.

La sátira y el humor distinguieron su quehacer, como reflejan los títulos de algunos discos suyos: "El mundo estaba tranquilo cuando yo nací", "Entre Dios y el Diablo", "No estás deprimido, estás distraído" y "Cortezías y Cabralidades" (este en compañía de Alberto Cortez).

Una intensa amistad lo unió a este cantante argentino, con quien se presentó en la gira "Lo Cortez no quita lo Cabral", en la que combinaron humor y poesía. Refiriéndose a su amigo, Cortez dijo que "se había inventado a sí mismo".

Cabral siempre refirió que se sentía deudor de Jesús, Krishnamurti, San Francisco de Asís, Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta, entre otros. Se considera que su inclinación hacia la observación espiritual marcó su labor como cantautor y lo ayudó a incurrir en la crítica social sin abandonar el sentido del humor.

Además de su interés por las vivencias de la gente sencilla y sin recursos, al cantarles proponía que lo verdaderamente importante es hacer realidad los sueños y caminar por la vida sin inútiles sujeciones al espejismo de la riqueza, pues los seres humanos -decía- no necesitamos depender de nada, y cuanto más anhelamos tener, menos nos conocemos.

Esa proyección íntima y cercana, optimista respecto a lo que consideró el verdadero valor del ser humano -llevar mucho adentro, en el alma-, podría explicar que se convirtiera en un fenómeno de masas y consagrara un tipo de canción que no hizo concesiones.

Frases de Cabral
"Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia. Cada hombre justo es una buena noticia. Cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos".

"Fui analfabeto hasta los 14 años. Por eso, cuando me dicen 'no puedo', yo les digo 'no jodas'".

"Lo maravilloso de la tercera edad que estoy atravesando es haber vivido intensamente la primera y la segunda. Y yo, por suerte, fui joven e irresponsable durante muchos años".

"Lo que llamamos problemas son lecciones. Si lo tomo como un problema, me agobia la furia o el miedo. Si lo tomo como una lección, es una provocación a mi voluntad y voy a salir".

"¿Cómo no voy a ser alguien que está en paz? La felicidad no es un derecho, es un deber. Si no eres feliz, estás amargando a todo el mundo".

Cabral fue asesinado el 9 de julio de 2011, cuando sicarios contratados por el narcotráfico trataron de ultimar al empresario Harry Fariñas, quien lo trasladaba al aeropuerto de Ciudad de Guatemala, y paradójicamente lo mataron a él.

Así, por azar, se apagó su corazón, aunque el candil de su existencia sigue alumbrando el camino.