viernes, 19 de junio de 2020

COMPOSTAR: UNA MANERA NATURAL DE TRANSFORMAR LOS RESIDUOS ORGÁNICOS

¿Cómo hacer compost desde casa en cinco pasos?
Transformá tus residuos orgánicos en tierra fértil. Se trata de una práctica simple, efectiva y con múltiples beneficios para el planeta. ¡Animate a comenzar!


El compostaje es un proceso natural para tratar parte de nuestros desechos diarios. Al compostar, en un tiempo promedio de dos a tres meses, podés transformar tus residuos orgánicos en tierra fértil. Sólo es necesario tratar estos elementos bajo condiciones controladas de oxigenación, temperatura y humedad.

Si aún no te animaste a comenzar porque te parece difícil, no contás con el espacio suficiente o simplemente porque creés que puede generar olor y atraer insectos, acá te compartimos 5 pasos básicos para que puedas gestionar tus residuos orgánicos en casa de la manera más sostenible y ecológica.

Podemos hacerlo tanto en casa como en un departamento. Si tu casa cuenta con jardín, podrás armar tu compost directamente en el suelo, solo hace falta hacer un pozo de 20 lt. de profundidad y cubrir siempre los orgánicos con tierra. Por el contrario, en un departamento o similar, deberás utilizar un recipiente que sirva de compostera iniciando el proceso con una base de dos dedos de tierra.
2. Elementos que necesito: *Residuos orgánicos de origen vegetal: restos de frutas, verduras e infusiones (yerba, té o café). Se recomienda incorporarlos en trozos pequeños y distribuidos de forma pareja para facilitar su degradación. Estos restos no deben estar condimentados, cocinados ni procesados ya que podrían alterar el proceso de descomposición. También se deberá evitar el pan, el arroz y las legumbres cocidas.

Ojo con los orgánicos como el ajo, la cebolla y los cítricos que deben incorporarse de manera limitada pues en exceso podrían alteran el equilibrio de nuestro compost. Otros residuos que no pueden arrojarse son los restos de origen animal como grasas, carne, huesos, lácteos y derivados.

La única proteína de origen animal que sí podremos compostar en casa es la cáscara de huevo.

*Material seco: deberá colocarse entre capa y capa de residuos orgánicos para que ayude a absorber la humedad propia de nuestro compost, de esta forma garantiza la presencia del oxígeno necesaria en el proceso de descomposición.  Las hojas secas, la paja, el pasto seco, el aserrín, los maples de huevos y el cartón o papel sin tinta sirven como materia seca para compostar.

*Tierra: funciona como el sostén de los nutrientes que nos brinda la materia orgánica y aporta microorganismos descomponedores como bacterias y hongos.

3. Aliados estratégicos. También podemos sumar lombrices californianas, organismos que nos ayudan a acelerar el proceso de descomposición a la vez que regulan la oxigenación de nuestro compost. Podemos prescindir de ellas pero su presencia nos ayudará a obtener un compost más rápido y de mejor calidad.

4. Sistema de capas. Para compostadores principiantes, la técnica de las capas es muy recomendable por lo fácil y efectiva que resulta ya que determina cómo debemos colocar los elementos: residuos orgánicos, material seco y tierra, en ese orden y bien distribuidos. Respetar este orden evitará que nuestro compost genere mal olor o atraiga insectos molestos.

Repetiremos este proceso hasta completar nuestra compostera procurando revolver el contenido al menos una vez a la semana.

5. ¡Compost listo! Una vez llena la compostera, la dejamos reposar de dos a tres meses para que complete el proceso de forma satisfactoria. Cuando ya no sea posible reconocer ninguno de los restos de alimentos y en su lugar encontremos tierra negra y húmeda, nuestro compost ya estará en condiciones de ser utilizado. Podremos usarlo para fertilizar nuestras propias plantas, o para regalarlo a otros e introducirlos a este fascinante universo.

¡Tips extra!:

*Se recomienda siempre acumular todos los residuos compostables que se generen en un período no mayor a 5 días en un tupper grande o tacho, para luego implementar el sistema de capas sugerido.

*El líquido resultante del compost se llama lixiviado y es un fertilizante orgánico muy potente para nuestras plantas. Rebajando una parte de lixiviado por diez partes de agua, ya está listo para usar.