domingo, 14 de junio de 2020

Las terapias para personas en situación de consumo problemático no sueltan la mano en la pandemia

Grupos de autoayuda, asociaciones y entidades dedicadas al tema reemplazaron las reuniones por ayuda virtual por las restricciones de circulación impuestas por la pandemia.

Asociaciones, comunidad y grupos terapéuticos que acompañan a las personas en situación de consumos problemáticos son imprescindibles para el tratamiento de los y las pacientes pero tuvieron que cancelar sus encuentros en las provincias a causa de la pandemia de coronavirus y reemplazarlos por ayudas virtuales.

"A partir de que empezó el aislamiento, se crearon grupos de Whatsapp para mantenernos comunicados todo el día", relató a Télam Hernán, un joven operador socioterapéutico en prevención y rehabilitación de adicciones que elige ese nombre ficticio porque por cuestiones que atañen al anonimato de los grupos, siempre se utiliza un seudónimo.

"Tenemos reuniones todos los días, en todos los horarios, con Narcóticos Anónimos el trabajo es durante las 24 horas. Es muy difícil para un adicto que quiere dejar el consumo no poder asistir a una reunión presencial. Por eso creamos una red de contención ya que es muy importante que puedan tener ese espacio, que, por suerte, está funcionando muy bien".

Los grupos de Alcohólicos Anónimos son gratuitos, anónimos y libres, en los que "nadie es más que nadie", y el sentimiento de comunidad ante la enfermedad los une: "Nos ayudamos a parar de consumir. Le llamamos 'el valor terapéutico de un adicto que le ayuda a otro'", relató Hernán.

Agregó que muchas veces todos pasaron por terapias y no les sirvieron: "Hasta que encontramos lugares con gente que vivió lo mismo", agregó. Por eso, suelen reunirse en iglesias, clubes o centros barriales, que les cobran poco alquiler por el espacio.

Hernán hace mucho tiempo que participa de estos grupos y logró la sobriedad por más de seis años. "La adicción es una enfermedad emocional y hay que tratarla como tal, sin estigmatizar. Porque no existe fuerza natural que haga que un adicto pueda parar de consumir lo que sea si no está dispuesto a hacer el esfuerzo o a pedir ayuda", puntualizó.

Por otra parte, consideró que, para una persona que está en consumo, se agrava y resulta contraproducente el aislamiento. Sin embargo, la conexión virtual y telefónica les permite acompañarse mutuamente: "Hay compañeros que comenzaban con su recuperación cuando empezó la cuarentena, y hoy ya tienen algunos meses de sobriedad gracias a estos grupos online. Esto significa que, si el adicto quiere, puede, a pesar de las circunstancias. Todo se potencia de alguna manera, pero por suerte existen estos espacios", contó.

Desde un punto de vista institucional, el director de la Comunidad Terapéutica de Asistencia en Adicciones -Aser- de Neuquén, Hugo Scafati, dijo a Télam que "readecuaron su funcionamiento y redujeron la presencia de personal para respetar los protocolos de prevención por el coronavirus". A partir del lunes reanudarán la internación de pacientes.

Junio es "Mes de la prevención" en Santiago del Estero. Desde diferentes organismos lanzaron la campaña #YoCreoEnLaPrevención, mientras que la titular de la Dirección de Abordaje Integral de las Adicciones del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Claudia Tarchini, explicó: "Tomamos el desafío de continuar la atención de las personas con esta enfermedad, con una red de acompañamiento online".

Por otro lado, comentó que se dio continuidad al tratamiento de las personas privadas de su libertad en coordinación con el Ministerio de Justicia y se habilitaron teléfonos para asesoramiento por consumos problemáticos.

Carolina Calderón, psicóloga de ''Levántate y Anda", entidad privada que funciona en San Luis, contó como trabajan en esa provincia: "Seguimos la terapias individuales y grupales de manera virtual, donde han podido participar la mayoría de los pacientes, algunos desde lo telefónico o de otra forma, respetando las condiciones sanitarias, pero marcando el acompañamiento".

Martín Iturburu, uno de los coordinadores del Grupo Operativo de Alcoholismo del hospital Néstor Sequeiros de Jujuy, dijo a Télam que "las voces eran de alegría porque decían que ya no sabían que hacer", ya que en esa provincia los encuentros regresaron, con un límite de diez personas, todas distanciadas y usando barbijo.

En Chubut la cobertura es realizada por el Ministerio de Salud provincial, que atiende a los pacientes en los "centros de día" del área de salud mental. Si bien la atención disminuyó porque no todos los profesionales están en funciones, las sesiones de terapia se cumplen de forma acotada.

El psiquiatra Ulises Loskin, presidente de la Asociación de Psiquiatras del Chubut y operador del sistema público de salud mental, explicó en diálogo con Télam que "uno de los aspectos que no se ve es la contención que dan los grupos evangélicos que, más allá de la mirada que cada uno tenga, son muy importantes en el tema de las adicciones".

Gabriel, de Alcohólicos Anónimos de Mendoza, le dijo a Télam: "Nosotros llevamos 80 días sin abrir y hoy que es nuestro primer encuentro en solo pocos minutos ya llevamos ocho llamados de gente pidiendo ayuda".

En Río Negro, el director de Articulación de ONG dentro de la Agencia para Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias y de las Adicciones provincial, Osvaldo Monroy, indicó a Télam que "el principal problema es que aquellas personas que estaban con tratamiento ambulante y terapias grupales no pueden asistir, ya que no tenemos los protocolos para estos grupos. Estos meses se acompañó a las personas de manera virtual y telefónica". Esperan la autorización para volver a trabajar de forma presencial.